No fueron “Sweet” con Zully y Brianna

No fueron “Sweet” con Zully y Brianna

Diane Rodríguez
@DianeRodriguezZ
Activista Transfeminista

Zully y Brianna son dos chicas transgéneros de closet, que llegaron a trabajar a la conocida cadena cafetera Sweet & Coffee, hace dos y un año aproximadamente, en la ciudad de Quito. Ambas son oriundas de Los Ríos y El Oro, respectivamente. Nunca se habían visto antes. Se conocieron en esta empresa.

Las dos, en la cotidianidad laboral hicieron amistad y sin darse cuenta, llegaron a ser buenas amigas, tan buenas que compartían su identidad trans de forma oculta, y no porque sea algo malo, sino porque algunas personas, no ven con buenos ojos a quienes son GLBTI.

En los días que ellas tenían libres, aprovechaban la oportunidad de poder disfrutar plenamente de su identidad femenina, sin remordimientos, sin excusas, sin miedos. Es decir, eran trans de closet. Siempre se sintieron trans, pero en una sociedad como esta, donde te tira la puerta en la cara cuando pides una plaza laboral – siendo abiertamente trans – impide que vayas con tu identidad de género de frente.

Llegó el día de la fiesta de la empresa… cuál cuento de hadas, era esperado por ellas. Tomaron las precauciones necesarias, avisando a sus jefes inmediatos, de qué forma asistirían a la fiesta. Ellos, o se desentendieron o las ignoraron. Lo cierto es que, ellas les avisaron que irían como señoritas, es decir, como realmente son!

En la puerta del círculo Militar de Quito, donde se realizaba la fiesta, empezó la dura realidad. Los empleados de la empresa Sweet & Coffee, se encarnaron en el mismo ente de la discriminación – según el comunicado oficial y no la empresa en si misma – Un video pone en evidencia el estigma, la cosificación, el rechazo y la amargura de un momento esperado, totalmente destruido.

La impotencia pisoteó a Zully y a Brianna, ante una amarga experiencia que las acompañará el resto de sus vidas. Y mientras los dardos medievales transformados en palabras, terminan de acribillar a las chicas, sus jefas punitivas les daban la espalda, abandonándolas en la puerta de la entrada del gran baile.

Y la fiesta continuó. La mayoría de sus compañeros supo lo que ocurrió con Zully y Brianna en la entrada, pero eso a algunos, no les perturbó la conciencia, siendo esta el testigo más terrible y el acusador más potente de ese momento; sin videos, sin captación mediática, sin la crítica pública.

Finalmente luego de la humillación y la espesa acidez cítrica tragada, son despedidas de la empresa, según ellas, por este motivo; por su puesto, quien determinará eso, es la Justicia en Ecuador.

Lo cierto es que Zully y Brianna, son un par de señoritas valientes. Se han enfrentado a la discriminación, y no solo eso, la han desnudado por completo. Saben, que el camino que han iniciado para ellas, es el más complicado y tormentoso que alguien podría vivir, pero lo viven con la convicción de crear un precedente, que haga dudar, a quienes se atrevan a discriminar.

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Lo que aún sigue en el Closet

Lo que aún sigue en el Closet

Sin desconocer los avances en el tratamiento social y mediático de la diversidad sexual, la nueva visiblidad de “lo GLBTI” – y en particular la presentación del actor político – tiene problemas a su vez nuevos. Hay, entre quienes tratan el tema con seriedad, cierta ingenuidad en el mejor de los casos, y facilismo en el peor, que resulta en la alusión frecuente y equívoca a un “movimiento”, “comunidad” o “colectivo” GLBTI nombrado casi siempre en singular, como si la experiencia GLBTI fuera una sola. Hay también una dosis de manipulación “corporativa” que proviene de las ONGS de hombres gays ligadas al trabajo en VIH (a nivel continental, incluso), cuyas agendas prefieren esa lectura homogenizante de la diversidad sexual. Su solvencia económica, considerablemente mayor que la de otros colectivos organizados de la diversidad sexual, muchas veces contribuye a difundir una historia oficial que casi podría titularse “aspiraciones sociales unificadas de los ciudadanos GLBTI”. Indudablemente, etse sesgo de “ciudadanía gay” prevalece sobre otras experiencias “G – y sobretodo – LBTI”.

Por contrapartida, la diversidad sexual está compuesta por cuerpos distintos y voces variopintas, más allá del común denominador de la no heterosexualidad. Detrás de cinco siglas, realidades sociales, conciencias políticas e identitarias genuinamente diversas coexisten con sus tensiones y contradicciones: a veces conservadoras y otras veces disidentes; no siempre transgresoras ni críticas del orden sexual. Una parte del tratamiento mediático y hasta académico, ha romantizado a “lo GLBTI” como siempre transgresor sin un debido matiz. Y, aunque puest@s a escoger entre la romantización y la antigua fobia generalizada, la primera sea preferible, un proceso real de diálogo intercultural no se beneficia de ella.

El encuentro social exige acceder a fuentes menos inmediatas de investigación y diálogo sobre y con la diversidad sexual. Este esfuerzo pasa por reconocer que ninguna identidad ni práctica sexual pueden entenderse sino, además, en sus entrecruces con otras experiencias que definen y estratifican, como la clase social, el canon corporal, la etnia y el bagaje cultural. Reconocer una realidad GLBTI local, por ejemplo, acusa la necesidad de que la academia ecuatoriana busque más allá de las teorías de género de corte anglosajón que están en auge. Reconocer que la historia oficial y uniformizante de lo GLBTI es tan sexista y clasista como lo es el Ecuador, por otra parte, acusa la necesidad de que los medios de comunicación presten más atención a las experiencias lésbicas y a las experiencias trans (así, en plural), a las que el corporativismo gay ha discriminado precisamente por sexo y clase en su respectivo caso.

Desconocer los entrecruces y matices de la diversidad sexual saca del closet identidades sexuales estáticas – maniquíes diseñados a medida de ONG – y guarda en la profundidad de los cajones esas tensiones que ya deberían estar más presentes en el debate social. Irónicamente, es en este tipo de discusión sincera donde subyace el verdadero potencial transgresor de “lo GLBTI”. Vale la pena, entonces, empezar a sacar a la luz lo que sigue en el closet.

Elizabeth Vásquez
Diario el Telegrafo – Tomada de la edición impresa del 27 de julio del 2008

 

Lineamientos del Activismo

En estos días me puesto a reflexionar en los lineamientos del activismo, unos que no las debo mezclar con los lineamientos politicos, otros que la labor se hace solo para figueretear, que discutir, debatir, reclamar derechos que es verdad nadie desconoce que son politicas de estado y primordiales porque esta contemplados en la Constitución.

Si esos derechos no se los respeta y vemos que no existe salud, educación, seguridad, empleo para las poblaciones LGBTI, si hablamos de 20 casos de personas asesinadas solo en Guayaquil pensemos cuantas seran a nivel de país, que en Cuenca a un adolescente como a muchos más se los quiere expulsar de las aulas educativas por ser gay o llevar una vida diferente de colores azul en su cabello, maquillaje y tatuajes, que a dos lesbianas en Riobamba en su centro de estudios les hagan firmar una acta de declaración de que son drogadictas para poder estar juntas y permanecer en el colegio (de mano sea dicho que por petición de la psicolaga y rectora), que muchas y muchos de nuestrxs compañerxs Trans no tengan acceso a una identidad, a una verdera condicion laboral y que muchos dentro de la comunidad como que fueran personas que desconocieran de conceptos de diversiadad las catalogan como GAYS ENTACONADOS, como criticarnos entre nosostrxs nuestras labores o actividades de activismo porque no hacemos una unión en común y conseguir cada una de las cosas que se nos estan siendo negadas.

Dejemos las criticas y pongamosnos en el trabajo conjunto, soy un gay que no represento a todxs y que estoy dentro del grupo de los GAIS ENTACONADOS DE GUAYAQUIL pero que doy mi trabajo y mi granito de arena para que las cosas cada día vayan forjando al desarrollo de una sociedad más justa y equitativa.

Wilmer Gonzalez
Activista
Cuenca – Ecuador

PUNTO DE VISTA La reunión histórica GLBTI

PUNTO DE VISTA La reunión histórica GLBTI

PUNTO DE VISTA

La reunión histórica GLBTI

Diane Rodríguez, activista transfeminista

Los GLBTI -gays, lesbianas, bisexuales, transexuales e intersexuales- no acceden a derechos plenos a pesar de que están garantizados legalmente en Ecuador. Ni siquiera los más básicos, como el acceso a la salud, educación, empleo, justicia, ciudadanía, etc. Sobre todo de aquellos GLBTI que rompen lo normado y se revelan “visiblemente” ante estas estructuras. La ley está, pero no se cumple.

Es así como se da la primera reunión entre los GLBTI y el Gobierno. En toda la vida Republicana del Ecuador  nunca sucedió una circunstancia similar. Es histórica no solo por eso, sino por la predisposición del Primer Mandatario de escuchar y  de adquirir compromisos. Este paso promete no solo más reuniones de coordinación, sino el cumplimiento y abordaje de otras temáticas.

Una hora programada para el encuentro no fue suficiente para saciar en toda su complejidad las problemáticas, ni siquiera las más básicas, al punto que se prolongó -debido a la apertura del Primer Mandatario- por  cerca de dos horas.

Quedaron muchos temas pendientes de socializar, pero se socializaron y defendieron los más importantes.

Este encuentro no solo es importante para las poblaciones GLBTI, sino para los ecuatorianos.Para quienes no hayan considerado importantes: la reunión, los actores y los compromisos adquiridos, la acción más sincera sería ir a tocar la puerta de las familias de los GLBTI asesinados y decirles: “Lo importante es lo que yo piense, no los compromisos adquiridos”. El problema no es ser disidente, sino ser disidente racionalmente.

Quienes estuvieron defendieron los temas vehementemente, como nadie los hubiese defendido, que dio como resultado no solo la variedad de compromisos adquiridos por parte del Primer Mandatario -quien se pronunció sobre los mismos inmediatamente- sino la satisfacción de un deber cumplido.

Este encuentro no solo es importante para las poblaciones GLBTI, sino también para los ecuatorianos en general.

Ocurrió en un mes en el que no solo se conmemoraron los derechos humanos universalmente declarados, sino también en un mes en el que se recordó la Navidad, un tiempo de paz, amor y prosperidad. Esta reunión se presenta ante la ideología de quienes estigmatizan, discriminan y violan a los GLBTI, haciendo que se encuentren dos moralidades: el rechazo o el amor.

Dentro de pocos meses empezaremos a ver los resultados  y dependerá de la ciudadanía en general dar el seguimiento pertinente a los compromisos adquiridos.

Este es uno de los mejores momentos para los GLBTI. Un momento que ha permitido llevar un muestreo de la realidad y de primera mano, al Gobierno. Un momento de demostrarles que las estructuras fundamentalistas y/o culturales no han permitido el ejercicio y ejecutabilidad de aquellos derechos consagrados.

Un momento de bien, en el que existe un compromiso por parte del Primer Mandatario por de-construirse el mismo y de-construir el Ecuador.

Pero sobre todo  es “el momento feliz y eufórico” por la materialización de nuestros derechos GLBTI.

Fuente: http://www.telegrafo.com.ec/sociedad/item/la-reunion-historica-glbti.html

Bandera_Gay,_Dia_del_Orgullo_Gay,_Madrid